“…So you go, and you stand on your own
And you leave on your own
And you go home
And you cry
And you want to die.”
How soon is now- The Smiths
Escribo estas líneas completamente abatida.Tenía mucho tiempo sin sentirme tan triste, tan asquerosamente sola. Supongo que los aniversarios siempre traen consigo cierto grado de nostalgia.
No te confundas, esto no es por no tener novio (ya acepté que va a estar muy cabrón encontrar a alguien que pueda conmigo y además me guste). Es una mezcla de frustración, ansiedad, desolación. Todos esos sentimientos emo que cultivé con tanta devoción en mi adolescencia, esperando que me llevaran a la genialidad literaria. Ya no quiero ser Sylvia, ni Virginia.
Soy obsesiva compulsiva. Dejarme esperando, especialmente cuando algo me preocupa es garantía de que me voy a hacer miles de chaquetas mentales. No voy a dormir, no voy a comer, no puedo concentrarme.
¿Alguna vez has hecho algo de lo que te arrepientas profundamente? ¿Alguna vez has tocado fondo? ¿Has tratado de dejar de pensar en cierta cosa por que sabes que solo empeora todo? ¿Has tenido miedo de tus propios pensamientos y sentimientos, de admitir incluso para ti mismo la verdad?
He vuelto a joder las cosas en la escuela. Estoy en el mismo punto donde todo valió madres la vez pasada. Simplemente ya no logro que me interese. Tengo veinte años y en mi vida he tenido un trabajo propiamente dicho. Padezco multiples enfermedades y transtornos que me habrían matado ya si viviera en otra época, además de tener esta cara que a veces me hace llorar cuando la veo en el espejo.
Soy vanidosa, egocéntrica, pretenciosa, perfeccionista, obsesiva, dependiente, impaciente, grosera, impertinente, absurda la mayor parte del tiempo. Soy excesivamente vulnerable y tengo muchos problemas de actitud.
Tengo aspiraciones gigantescas, pero nada de motivación para moverme y hacer algo al respecto. Mi ego es como una burbuja enorme, fácilmente reventable y es muy fácil hacerme llorar.
Espero demasiado de las personas porque yo confío en ellas y me entrego cuando le tomo cariño a alguien. Me emociono rápido y mis expectativas siempre me llevan a la decepción que a su vez deriva en una frustración que destruye mis nervios y mi salud.
Me sorprende tener amigos. Deberían canonizarlos por aguantar mis pendejadas, en serio.
Me siento incómoda y fuera de lugar todo el tiempo. Termino de decir algo y ya me siento estúpida e imprudente, casi infantil.
Existe alguien sin embargo, que siempre me hace sentir cómoda, tranquila, a salvo. Alguien que nunca me abandonaba, que no me decepcionaba, que es inmune a mi manipulación.
Alguien a quien no quiero perder, pero que siento he contaminado.
Me siento pecaminosa, culpable, patética. Mi cabeza esta llena de cosas que me avergüenzan terriblemente. Quisiera decirle todo, quisiera encontrar consuelo en el calor de su amistad. Una amistad que es para mi invaluable, algo que no cambiaría por nada. Que nunca me arriesgaría a perder.
¿Como llegamos aquí? ¿Cómo pasó esto?
Te esperé. Estuve como un perro nervioso saltando, corriendo a la ventana cada que escuchaba la puerta. Me dije que no vendrías. No quería estarte esperando, pero la expectativa estaba allí. Y no llegaste. Y sólo quiero llorar.
Hay tantas cosas mal en mi vida ahora. Todo está desordenado, todo es confuso. Quién sabe que puedan suponer otros, incluso tú, de todo lo que digo, pero tu deberías saber mejor.
Solo quiero verte. Eres mi apoyo, mi mejor amigo.
No sé que me pasa, no sé porque siento tanta ansiedad, tanto temor, tanto dolor, tantas pendejadas.
Siento que vuelvo a enloquecer.
Estoy divagando. Ya me cansé. Me duele.
De verdad te necesitaba esta vez. Solo espero que todo esté bien. Solo quiero volver a la normalidad.




CLICK

